jueves, 26 de diciembre de 2013

Vestidos míticos: ¿Cuáles son los vestidos más famosos del cine?

Impactante subasta la celebrada hace unos meses en Estados Unidos. La veterana actriz Debbie Reynolds sacó a la luz objetos del mundo del cine tan valiosos como legendarios. Entre ellos, este vestido que lució la archiconocida Marilyn Monroe en la película La tentación vive arriba que recaudó en la subasta el récord de 3,2 millones de dólares. 

La casa de subastas Profiles in History lo ha llamado el vestido más famoso de la historia del cine. El vaporoso y sexy vestido forma parte de la colección privada de Debbie Reynolds, formada por 3.500 vestidos, además de 20.000 fotografías originales y varios cientos de pósteres de películas y objetos relacionados con la industria cinematográfica.

Esto nos ha hecho preguntarnos: ¿qué vestidos legendarios del cine conocemos y cuánto estaríamos dispuestos a pagar por hacernos con ellos? 



Repasemos algunos de los estilismos cinematográficos míticos, como éste de Audrey Hepburn en Desayuno con diamantes. El vestido negro de Givenchy que lució la actriz se ha convertido en uno de los más recordados.



Y no sólo el vestido blanco que levantaba sensualmente el humo del metro fue el más famoso de los que lució Marilyn. En Los caballeros las prefieren rubias la actriz lucía espléndida con este vestido fucsia mientras entonaba aquello de Diamonds are a girls best friends.



De la misma manera que Marilyn es un icono del cine de Hollywood, Sarah Jessica Parker, en su alterego Carrie Bradshaw, es un icono de la moda actual. Difícil elegir entre la enorme cantidad de prendas míticas que la actriz lució en la famosa serie Sexo en Nueva York. ¿Quién no recuerda éste?



¿O éste?



Expiación consagró a la estilista Jacqueline Durran, quien fue candidata al Oscar al mejor diseño de vestuario. Y es que Keira Knightley lució modelos como éste de satén verde.




y ¿quién no ha bailado al son de Grease? Adelantó la moda de los leggings de vinilo y los tacones de punta.



Muy alejado de ese estilo estaba Nicole Kidman en Moulin Rouge. El cabaret parisino llenaba de plumas, strass y brillos corsés y faldas que se movían al ritmo del can can.



La referencia del estilo masculino aplicado con suma maestría. Diane Keaton en Annie Hall



Judy Garland brilló en El Mago de Oz y no sólo por sus zapatos rojos de purpurina.



Al igual que Audrey Hepburn en My fair lady. Aparecía así de espectacular en su presentación ante la alta sociedad.





La Historia ha inspirado grandes películas y, a la vez, a la moda. Elisabeth Taylor encarnó de forma sublime a Cleopatra, personaje femenino de enorme poder tanto adquisitivo como persuasivo. A la vez, el estilismo utilizado en la película inspiraría a John Galliano en un desfile muy posterior a la película. Un cliclo.



La historia de Maria Antonieta de Austria, Reina consorte de Francia, la llevó al cine Sofia Coppola. Las críticas no acompañaron al argumento, pero si alabaron el diseño de vestuario. 



De la misma manera, fue la Guerra de Secesión americana el argumento de Lo que el viento se llevó, una de las películas más conocidas cuya novela, de nombre homónimo, es uno de los libros más vendidos de la historia. 



The sound of music, conocida como Sonrisas y Lágrimas, es uno de los musicales más exitosos. La película recreaba la anexión de Austria por parte de Alemania tras la I Guerra Mundial. El vestuario, muy austero en comunión con el momento histórico.



En una sociedad totalmente diferente se ambientaba Pretty Woman




Pasamos a una de las grandes sagas del cine. Las aventuras del Agente 007, llevadas al cine en numerosas ocasiones. Los films no han destacado precisamente por el vestuario sino más bien por la belleza de las protagonistas. Ursula Andress deslumbró con este escueto y a la vez guerrero bikini. En la misma línea recordamos a Halle Berry, imponente con un bikini naranja... ¿la recordáis?



Mucho más recatada vestía Rose en Titanic, una de las películas más oscarizadas de la historia. Ganó diez Oscars, entre ellos el de vestuario.



Y uno de los últimos éxitos del cine: Black Swan. El diseño de vestuario de Rodarte representó al cisne negro y al cisne blanco de la mítica obra El lago de los cisnes. Natalie Portman se convirtió en una auténtica bailarina de la mano de los tutús y los vestidos de Rodarte.




Y vosotros, ¿qué vestidos de cine recordáis con mayor fascinación? ¿Y cuánto estaríais dispuestos a pagar por ellos?